¿QUÉ ES LA TÉCNICA ALEXANDER?

La Técnica Alexander es un método de reeducación que desarrolla la consciencia de cómo usamos nuestro cuerpo y mente en las actividades diarias, con el objetivo de abandonar los hábitos psicofísicos perjudiciales y recuperar un funcionamiento natural, libre y saludable.

La Técnica Alexander no es una terapia si no una disciplina del campo de la Educación creada a principios del siglo XX y que cuenta con más de cien años de experiencia y de reconocimiento científico.

Beneficios de la Técnica Alexander

  • Prevenir y aliviar trastornos musculoesqueléticos (dolor de espalda, tendinitis, etc), así como otros aspectos de la salud como dificultades respiratorias o disfunciones de la voz.
  • Aumentar la consciencia psico-corporal, el autoconocimiento y recuperar una autopercepción sensorial fiable.
  • Mejorar la coordinación, equilibrio, postura, ligereza, libertad de movimiento y precisión en el gesto.
  • Favorecer una actitud centrada, abierta y receptiva.
  • Mejorar la atención, presencia y confianza.
  • Disminuir el estrés y el cansancio, proporcionando serenidad y vitalidad.
  • Potenciar la creatividad y el desarrollo personal y artístico.

Entendemos que la manera en que nos movemos, las posturas que adoptamos o cómo respondemos a los estímulos cotidianos, determina profundamente la salud, así como la calidad y el despliegue de nuestro potencial en todos los aspectos de la vida.

“Traduces todo, tanto lo físico, mental o espiritual, en tensión muscular”
(F.M. Alexander)

Consideremos, a modo de ejemplo, la manera en que nos sentamos. Las malas posturas, tan presentes en nuestra cultura, no sólo son perjudiciales para nuestra columna, sino que también afectan al libre y natural funcionamiento de nuestra respiración, digestión y circulación. Además, la mayoría de las personas trabajan en la misma posición durante casi todo el día. Si a esto se añade el estrés, las prisas y, en ocasiones, un estilo de vida sedentario, no es de extrañar que haya tantos problemas de salud presentes en nuestra sociedad hoy día.

“Las personas no deciden su futuro: deciden sus hábitos y sus hábitos deciden su futuro”
(F.M. Alexander)

Las clases de Técnica Alexander despiertan la capacidad de observar el uso que el alumno hace de su cuerpo y le enseñan a cambiar sus propios hábitos, especialmente a mejorar la relación entre la cabeza, el cuello y la espalda, indispensable para que un nuevo uso del cuerpo sea satisfactorio, a la par que fácil y natural.

“No puedes hacer algo que no conoces, si sigues haciendo lo que conoces”
(F.M. Alexander)

A lo largo del proceso se pueden aliviar molestias a nivel físico, mental y emocional.  El alumno se suele sentir más cómodo y relajado en las situaciones que antes le generaban tensión y experimenta un mayor bienestar general. Mejoran su percepción psicocorporal, su capacidad de estar en el “aquí y ahora”, su descanso y su atención. Es capaz de reconocer sus reacciones habituales y de parar para dejar de reaccionar de forma automática y con excesiva tensión. De esta forma práctica, recupera el control constructivo de sí mismo, entendiendo y experimentando la unidad de cuerpo y mente, en el momento presente.