PREGUNTAS FRECUENTES

Dado que nuestros hábitos son en su mayoría inconscientes, es decir, están tan automatizados que ni los notamos, sería muy difícil cambiarlos por nosotros mismos. Es necesario que un profesor nos guíe y ayude a ser conscientes de nuestros patrones y a reeducar nuestra percepción sensorial para que sea fiable. A través de las nuevas experiencias vividas en la clase, se va iniciando el proceso de cambio, aprendizaje y autogestión.

Las clases en grupo pueden ser una buena introducción y un complemento a las clases individuales. Proporcionan conocimientos básicos y facilitan el intercambio de experiencias. Pero como base de un proceso de cambio profundo es imprescindible recibir clases individuales.

Poner en práctica la Técnica Alexander no consiste en hacer ejercicios, sino en explorar y aplicar lo aprendido en clase en cualquier actividad cotidiana. Por lo general, una recomendación básica a practicar diariamente será el “reposo consciente y constructivo”.

Cada clase suele durar entre 30 y 60 minutos en horario a convenir entre el profesor y el alumno.

El número de clases depende de cada caso y del interés del alumno por profundizar en su proceso de aprendizaje.

Se recomienda que, al principio, las clases sean lo más seguidas posible, dos o tres a la semana. Después, suelen ser una vez por semana. Se recomiendan clases recordatorio pasado un tiempo.

No es necesario llevar ropa especial, se aconseja la que se usa normalmente y que es lo bastante cómoda como para no restringir el movimiento.

La formación para ser profesor titulado de Técnica Alexander consta de tres años (1.600 horas lectivas) en cualquiera de las escuelas reconocidas por las asociaciones de profesores. Se admiten nuevos alumnos al inicio de cada trimestre. Consulta nuestro apartado Escuelas de Formación en España.